La declaración del menor en comisaría representa uno de los momentos más críticos en un procedimiento penal juvenil. Como abogado especializado en defensa de menores, he visto demasiadas veces cómo un simple error durante este trámite puede complicar enormemente el futuro de un adolescente. No estás solo si tu hijo ha sido citado para declarar o si eres un menor que debe enfrentarse a este proceso intimidante. Comprendo perfectamente la angustia y confusión que sientes ahora mismo, pero hay una razón fundamental por la que el menor debe guardar silencio durante su declaración en comisaría, y voy a explicarte exactamente por qué y cómo proceder correctamente.
¿Por qué un menor debe guardar silencio al declarar en comisaría?
El derecho a guardar silencio no es una estrategia para eludir responsabilidades, sino una garantía constitucional fundamental. Cuando un adolescente se encuentra en el ambiente hostil de una comisaría, rodeado de adultos con autoridad, la presión psicológica puede ser abrumadora. Recuerdo el caso de Miguel, un chico de 16 años que, nervioso y sin asesoramiento legal, terminó reconociendo hechos que ni siquiera había cometido solo para poder salir de allí.
La Ley Orgánica 5/2000 de Responsabilidad Penal del Menor reconoce expresamente en su art. 22 que todo menor tiene derecho a no declarar contra sí mismo. Este derecho no es una simple formalidad, sino una protección esencial que permite:
- Evitar autoinculpaciones precipitadas bajo presión
- Garantizar que cualquier declaración se realice con pleno conocimiento de sus consecuencias
- Asegurar que el menor pueda ejercer su defensa de manera efectiva
- Prevenir vulneraciones de derechos fundamentales
Consecuencias de no guardar silencio durante la declaración policial
En mis años defendiendo a menores infractores, he comprobado que lo dicho en esos primeros momentos puede determinar todo el procedimiento posterior. Cuando un menor habla sin asesoramiento durante su declaración en dependencias policiales, suelen producirse estas situaciones:
Autoinculpación por nerviosismo o presión
El entorno policial genera una tensión que muchos adultos no soportarían. Para un adolescente, esta presión puede llevar a decir cosas que no son ciertas simplemente para salir del paso. Como me confesó una vez la madre de un cliente: «Mi hijo hubiera admitido cualquier cosa con tal de volver a casa».
Contradicciones que perjudican la defensa
Las declaraciones precipitadas suelen contener inconsistencias que después son difíciles de explicar ante el Fiscal de Menores o el Juez. Estas contradicciones pueden interpretarse como falta de credibilidad, cuando en realidad son producto del miedo y la confusión.
Revelación de información que complica el caso
A veces, intentando defenderse, el menor proporciona detalles o menciona a otras personas que acaban complicando su situación procesal. La estrategia de defensa durante la declaración del menor debe ser planificada cuidadosamente, no improvisada bajo presión.
Marco legal que protege el silencio del menor durante su declaración
Nuestra legislación establece garantías específicas para los menores que se enfrentan a un procedimiento penal. El derecho a guardar silencio está amparado por:
- El art. 24.2 de la Constitución Española, que reconoce el derecho a no declarar contra uno mismo
- El art. 118 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, aplicable supletoriamente
- Los arts. 22 y 23 de la LORPM, que regulan específicamente los derechos del menor detenido
Además, la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha reforzado esta protección. La sentencia STS 1061/2021 de 30 de noviembre estableció claramente que «las declaraciones de menores sin las debidas garantías no pueden utilizarse como prueba de cargo, ni siquiera indirectamente».
Cómo debe actuar un menor al ser llamado a declarar en comisaría
Si tu hijo ha sido citado o detenido, o si eres un menor en esta situación, estos son los pasos que recomiendo seguir basándome en mi experiencia profesional:
Solicitar inmediatamente asistencia letrada
Antes de decir absolutamente nada, el menor debe exigir la presencia de un abogado. Este derecho es irrenunciable en caso de menores, según establece el art. 17.2 de la LORPM. En mi despacho hemos atendido llamadas a cualquier hora del día o de la noche porque sabemos que estos primeros momentos son cruciales.
Informar a los padres o tutores
La policía tiene la obligación de comunicar inmediatamente la detención y el lugar de custodia a los representantes legales del menor. Si esto no ocurre, debe ser solicitado expresamente.
Mantener la calma y ejercer el derecho al silencio
Hasta que llegue el abogado, lo más prudente es guardar silencio durante todo el proceso de declaración. Esto no significa ser descortés, simplemente manifestar educadamente: «Prefiero no declarar hasta que esté presente mi abogado y mis padres».
Recuerdo el caso de Laura, una adolescente acusada de un delito de daños. Siguió este consejo y, tras analizar las pruebas con calma, pudimos demostrar que ella no había estado presente en el lugar de los hechos. Si hubiera declarado precipitadamente, quizás el resultado habría sido muy diferente.
El papel del abogado durante la declaración del menor en comisaría
Como defensor especializado en menores, mi función durante esta fase inicial es fundamental y abarca:
- Explicar al menor sus derechos en un lenguaje que pueda entender
- Evaluar las pruebas existentes antes de aconsejar sobre la conveniencia de declarar
- Garantizar que no se produzcan preguntas capciosas o intimidatorias
- Asegurar que se respeten todos los derechos procesales del menor
- Coordinar la estrategia con los padres o tutores
En mi experiencia, cuando un menor cuenta con asesoramiento legal adecuado desde el primer momento, las posibilidades de alcanzar una solución favorable aumentan considerablemente. No se trata solo de «salir del paso», sino de proteger su futuro a largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre la declaración del menor en comisaría
¿Pueden los padres estar presentes durante la declaración del menor?
Sí, el art. 17.2 de la LORPM establece que la declaración del menor detenido se llevará a cabo en presencia de su letrado y de aquellos que ejerzan la patria potestad, tutela o guarda del menor. Solo en casos excepcionales, cuando exista un conflicto de intereses, podría limitarse esta presencia.
¿Qué consecuencias tiene para un menor negarse a declarar?
Ninguna negativa. El silencio no puede interpretarse como un indicio de culpabilidad ni generar consecuencias procesales adversas. Es un derecho constitucional que no implica reconocimiento de los hechos. De hecho, en muchos casos, es la opción más prudente hasta evaluar adecuadamente la situación.
¿Puede un menor cambiar posteriormente su declaración inicial?
Técnicamente sí, pero las contradicciones entre declaraciones suelen ser utilizadas para cuestionar la credibilidad del declarante. Por eso insisto tanto en la importancia de guardar silencio inicialmente durante la declaración en comisaría hasta contar con asesoramiento legal adecuado.
Si tu hijo ha sido citado a declarar o ya ha pasado por este trance sin la debida asistencia, no esperes más para buscar ayuda profesional. El sistema de justicia juvenil tiene particularidades que requieren un enfoque especializado. Cada día que pasa sin una estrategia adecuada puede complicar la situación. Estamos aquí para proteger los derechos de los menores y buscar siempre la solución que mejor salvaguarde su desarrollo y futuro.